Promoción nuevas matrículas curso 2019/20

Sí, sabemos que el curso actual todavía no ha terminado, pero en Kilómetros & Millas te queremos ayudar a dejar todo planeado de cara al próximo año escolar para que puedas disfrutar del verano sin preocupaciones.

Si estás buscando una academia de inglés o alemán para ti o tus hijos, ¡nuestra nueva promoción seguro que te interesa!


Matricúlate ya en nuestras clases de inglés o alemán y…

¡te regalamos el mes de septiembre!


Nuestras clases son dinámicas y muy participativas y es que, si de algo estamos seguros, es que el aprendizaje y la diversión siempre deben ir de la mano tengas la edad que tengas.

Si quieres saber más sobre nuestro enfoque de aprendizaje, no te pierdas esta noticia y descúbrelo por ti mismo.

  • Clases de inglés y alemán desde los 3 años
  • Clases individuales o en grupo
  • Grupos reducidos de un máximo de 7 estudiantes
  • Cursos de preparación de exámenes oficiales de inglés y de alemán
  • Academia en pleno centro de Ourense

Promoción válida hasta el 05/07/2019 para clases en grupo.

Ven a conocernos sin compromiso o pregúntanos lo que necesites por correo electrónico o por teléfono en el 988.985.327.

Promoción curso 2019/20 en Estados Unidos

¿Te has presentado a las becas de la fundación Amancio Ortega y no has sido uno de los afortunados? ¡No te preocupes! Si lo que quieres es estudiar en Estados Unidos el próximo curso escolar en Kilómetros & Millas queremos ayudarte:

Matricúlate antes del 15 de febrero de 2019 en nuestro Programa Plus de EE. UU. y podrás elegir entre:

  • Recibir una beca de 2000 € que serán deducidos del precio total del programa
  • Recibir una beca que incluye los vuelos gratis y 100 $ al mes durante toda tu estancia para tus gastos personales

¡Tú decides!

¡Aún puedes cumplir tus sueños!


Más información en info@kilometrosymillas.com o en el teléfono 988.985.327

Clases de inglés a grupos de infantil desde los 3 años en Ourense

Los comienzos de curso siempre están marcados por la ilusión. Las ganas de vivir nuevas aventuras, de reencontrarse con los amigos o de contar las vivencias del verano llenan los primeros días de un curso que promete estar cargado de nuevas aventuras. Y cuando eres peque, esta alegría por tener experiencias novedosas y por descifrar un mundo que se antoja lleno de sorpresas sin descubrir es todavía mayor.

Así lo demostraron nuestros niños y niñas de infantil de entre 3 y 4 añitos que llegaron a Kilómetros y Millas por primera vez para aprender inglés en un ambiente distendido y lúdico, partiendo de la idea de que aprendizaje y diversión es una combinación necesaria, especialmente a estas edades.

Un año lleno de nuevas experiencias

Aunque al principio se dejaron ver los nervios, la timidez y alguna que otra lagrimilla, en cuanto nos presentamos y pusimos nuestra canción de bienvenida los miedos quedaron atrás para ser sustituidos por las risas y la diversión. De este modo, ese Hello, how are you? fue la primera frase que aprendimos nada más empezar y se convirtió así en uno de los temas esenciales del curso en el que la música fue una de las grandes protagonistas.

También los colores ocuparon un lugar primordial en la programación. De este modo, el blue, yellow, red, green, orange, entre muchos otros, tiñeron el aula de curiosidad por saber cuál era la palabra en inglés para describir el color de las frutas, los animales o los objetos cotidianos.  Los juegos populares,como el Veo, veo, sirvieron para familiarizar a nuestros alumnos de infantil con esta temática. Este año también abundaron las manualidades con pinturas de dedos, ceras y lápices que hicieron las delicias de los niños, que encontraron en ellas una forma de expandir su creatividad y habilidad artística.

Después de un tiempo, llamaron a la puerta de nuestra aula los animales. Gatos, perros, leones, elefantes, monos, delfines, loros, tiburones y demás fueron protagonistas invitados junto a sus correspondientes nombres anglosajones a través de divertidos juegos populares, como el escondite, el escondite inglés o el juego de las sillas. Para esta unidad, además, incluimos muchas actividades de pintura y manualidades dirigidas, como la graciosa gallina que creamos a partir de un plato y de papeles de colores. Y para muestra, un auténtico chicken:

Después de las merecidas vacaciones navideñas, tocó volver con las pilas cargadas para aprender, esta vez, las comidas. Aunque no hicimos ningún platillo de verdad, nuestros alumnos de infantil se lo pasaron en grande entre cazos y sartenes de juguete mientras simulaban preparar sus platos favoritos. Y una vez más, los juegos, las canciones y las actividades artísticas fueron herramientas imprescindibles que acompañaron estas jornadas de aprendizaje. Cabe destacar de entre todos ellos el de «la patata caliente», con el que nos lo pasamos tremendamente bien, intentando todo lo posible para no acabar quemándonos las manos.

Este curso también nos tocó abrir las puertas del armario para conocer las prendas de ropa. Haciendo uso de los métodos ya mencionados, muy pronto fue fácil distinguir las piezas de vestir que los compañeros llevaban puestas, lo cual resultó sin lugar a dudas un ejercicio muy ameno y didáctico.

Cuentos y vídeos para afianzar vocabulario

Además de los temas principales, en buena parte de las sesiones hubo espacio para explorar vocabulario cotidiano o entrar en contacto con los personajes de sus cuentos preferidos, tan solo que con un nombre diferente. Así, nos emocionamos con cierto patito feo, escapamos del lobo con nuestra Caperucita Roja y nos escondimos de otro que no pudo con nuestra casita de ladrillos.

No obstante, si hay algo por lo que será recordado este curso es, sin duda, por la canción que resultó un éxito total: el hit del Baby Shark que bailamos hasta la saciedad y de cuya letra y ritmo nos quedará un pegadizo recuerdo.

Como no podía ser de otra manera, en todas las unidades la música, el baile y los juegos populares fueron herramientas indispensables para la obtención de nuevo vocabulario. Con esto pretendíamos, por un lado, estimular la habilidad psicomotriz, cuyo desarrollo es tan fundamental a estas edades, y por otro, garantizar una enseñanza amena y eficaz que permitiese a los niños obtener nuevos conocimientos a la vez que disfrutaban del proceso. Las clases también estuvieron apoyadas en todo momento por material tecnológico y por otro tipo de elementos lúdicos como juguetes, juegos de mesa, plastilina o tarjetas mnemotécnicas.


Como habéis podido ver, este curso ha estado lleno de nuevas y provechosas experiencias y, sobre todo, grandes dosis de aprendizaje.

¿Queréis venir a clase con nosotros el curso que viene? Más información en info@kilometrosymillas.com o en el teléfono 988.985.327. ¡Os esperamos con muchas ganas para el curso que viene y comenzar así una nueva aventura!

5 beneficios de aprender una nueva lengua y su efecto en los niños

Hoy en día el mundo parece un lugar mucho más pequeño y accesible que hace unos años. Uno de los principales motivos que contribuyen a esto es el hecho de que cada vez son más los jóvenes que deciden estudiar, trabajar o viajar por placer al extranjero. Las escuelas, los institutos, los profesores y los padres se han puesto por bandera concienciar a jóvenes y niños por igual acerca de la importancia de abrir la mente, aceptar y respetar otras culturas, algo muy enriquecedor para la vida adulta.

No cabe duda de que conocer idiomas es una gran ventaja, pero lo cierto es que en España, el dominio de lenguas extranjeras no destaca por ser una gran destreza. La inmensa mayoría de los españoles estudió una lengua extranjera en el instituto e incluso en la universidad, pero lo más común es que pasados unos años no recuerden más que un puñado de palabras sueltas e inconexas, lo que no resulta de mucha ayuda a la hora de comunicarse con los demás. Sin embargo, los niños que crecen aprendiendo un idioma desde una edad temprana, como son los 3 años, se benefician tremendamente de esta exposición a una lengua diferente.

Mejor dominio lingüístico

¿Alguna vez habéis escuchado eso de que los niños son como esponjas? Esta afirmación no podría ser más certera en lo que respecta al aprendizaje de una nueva lengua extranjera. Los cerebros de los niños están diseñados para aceptar, aprender e interiorizar idiomas, de forma que la fluidez llega de forma rápida, sencilla y natural.

La habilidad de escuchar y reproducir nuevos sonidos es algo que se va perdiendo entre los 8 y los 12 años, lo que hace que los 3 años sean una edad ideal para empezar a tener contacto con otra lengua, ya que, aunque siempre es posible aprender un idioma, lo cierto es que se trata de un proceso que se hace más difícil con el paso de los años.

Beneficios cognitivos

Los estudios realizados en este ámbito demuestran que el proceso de aprendizaje de un idioma es más cognitivo que lingüístico y, por lo tanto, trae consigo una serie de beneficios que en un primer momento podrían pasar desapercibidos:

  • El concepto de «permanencia del objeto» se desarrolla a una edad más temprana
  • Mejora las habilidades de resolución de problemas
  • Impulsa el pensamiento crítico
  • Aumenta la creatividad
  • Mejora la flexibilidad de la mente
  • Potencia la memoria

Además, los expertos aseguran que las personas bilingües son más efectivas a la hora de realizar varias actividades al mismo tiempo o tareas que exijan más capacidad de atención o concentración que las personas monolingües. Los estudios realizados revelan que el cerebro de una persona bilingüe presenta más materia gris en las regiones cerebrales involucradas en la función ejecutiva, ya que el esfuerzo constante de elegir el idioma adecuado en el momento justo proporciona una especia de «gimnasia cerebral». Estos beneficios se hacen notar muy pronto, y los nuevos estudios en este ámbito demuestran que los bebés menores de un año expuestos a múltiples idiomas evidencian diferentes patrones cognitivos cerebrales a los encontrados en cerebros monolingües.

Por no mencionar que muchos expertos aseguran que las personas que hablan una segunda lengua son capaces de retrasar la aparición de alzheimer u otros tipos de demencia hasta casi cinco años. Se cree que al mejorar la función ejecutiva del cerebro, las personas bilingües tienen una «reserva cognitiva» que les ayuda a retrasar los síntomas de demencia.

Mejores resultados académicos

Debido a todos los beneficios que aporta el aprendizaje de una lengua que revisamos en el apartado anterior, los niños que tienen contacto con un idioma extranjero desde una edad temprana demuestran tener mayor flexibilidad mental y mejores habilidades matemáticas y lingüísticas. Es un mito muy extendido pero sin ningún tipo de base científica que el hecho de que un niño aprenda otro idioma le dificulta su capacidad de expresarse en su lengua materna. Realmente sucede todo lo contrario, los niños bilingües comprenden mejor los entresijos de su propio idioma y tienen un mayor dominio de la lengua.

A fin de cuentas, el cerebro es un músculo y, como cualquier músculo, funciona mejor con ejercicio. Aprender una lengua conlleva memorizar reglas y vocabulario que ayuda a reforzarlo.

Enriquecimiento cultural

Aprender un nuevo idioma abre puertas que de otro modo permanecerían cerradas para siempre. Las personas bilingües tienen acceso a recursos, personas, lugares y cosas que se encuentran vetadas al resto del mundo. Un idioma no solo es un activo a la hora de buscar un trabajo o establecer relaciones con personas de todo el mundo, sino que crea una mayor comprensión y una apreciación mucho más profunda de lo que es la humanidad en conjunto y la cultura, lo que contribuye a enriquecer la vida y las experiencias personales de esa persona en el mundo.

La cultura y la lengua están tan conectadas que aprender un nuevo idioma amplía la comprensión cultural y proporciona una nueva perspectiva que nos ayuda a entender la forma en la que las diferentes sociedades perciben el mundo. El relativismo lingüístico defiende que la forma de ver el mundo está influenciada por la lengua que hablamos y los estudios realizados sobre el tema demuestran que una persona puede tener respuestas diferentes para una misma pregunta en función de la lengua en la que se formule.

Adultos más tolerantes y empáticos

Al conocer y comprender una nueva cultura y las costumbres de otra sociedad, las personas se vuelven más tolerantes y respetuosas hacia lo diferente. Comprenden de forma mucho más natural la manera de actuar y los hábitos de otros países o sociedades y son capaces de evaluar diferentes actitudes o comportamientos de forma más objetiva.

Además, los niños bilingües han demostrado en diversos estudios tener más capacidad para empatizar con los demás debido al entorno multicultural en el que se encuentran que les lleva a comprender mejor la naturaleza o la personalidad de la persona con la que hablan.


Os recordamos que en Kilómetros & Millas ofreceremos a partir del 11 de septiembre clases de inglés y alemán en grupos reducidos o particulares a adultos y a niños desde los tres años. ¡Contacta con nosotros para no quedarte sin tu plaza!

Más información en nuestra página web, en info@kilometrosymillas.com o en el teléfono 988.985.327.