La traducción de los títulos de películas

Hoy vamos a tratar un tema muy interesante que une dos mundos diferentes: la traducción y el cine.

Seguro que habrás visto más de una vez algún meme en el que se bromea sobre la versión española del título de una película extranjera.

Mucha gente critica algunas traducciones por ser demasiado literales o demasiado diferentes del original. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, se culpa al traductor. Para que tú no caigas en ese error, te vamos a explicar cuáles son algunos de los factores que intervienen en esta toma de decisiones.

Generalmente podemos reconocer tres tipos de traducción en el ámbito de los títulos cinematográficos: la traducción cero, la traducción literal y la adaptación.

La primera quiere decir que no hay una traducción real, ya que se mantiene el título en la lengua original, como en las películas cuyo título se corresponde con el nombre de su personaje principal (por ejemplo, Iron man o Spiderman). Otro ejemplo puede ser el caso de películas basadas en un libro, donde se tiene que respetar el título oficial registrado por la editorial.

La traducción literal, como su propio nombre indica, intenta reproducir literalmente la misma estructura y sentido del original, como en el caso de El sexto sentido.

Y finalmente, llegamos a la categoría que quizás es la que da lugar a las críticas: la adaptación. En este caso, el resultado final es diferente al original por diversos factores.

Antes de nada, hay que aclarar una cosa: la responsabilidad de estas traducciones depende de los departamentos de márquetin de las distribuidoras, que deciden cómo y por qué se cambian los nombres originales de las obras. El objetivo principal para ellas es el de obtener un resultado que genere impacto y sea atractivo, lo que representa un verdadero desafío para los traductores, si consideramos que ellos tienen a disposición solo el título original y una sinopsis de la película. Con estas dos “pistas”, tienen que elaborar y presentar diferentes opciones a los encargados de márquetin, que tomarán la decisión final.

Además del contexto escaso, debemos tener en cuenta que, como en cualquier otro tipo de traducción, hay que hacer un cambio de idioma, pero también adaptarlo a ciertas referencias culturales del país de destino. Cojamos a modo de ejemplo la serie Fariña, traducida al inglés como Cocaine Coast (literalmente “costa de la cocaína”). En este caso no han adoptado la traducción literal de la palabra “fariña” (en castellano “harina” y que en inglés habría sido “flour”) dado que esta es una manera coloquial típica en Galicia de referirse a la cocaína y que en los países anglófonos no habría tenido ningún sentido.

Y si hablamos de referencias culturales no podemos dejar de mencionar otro ejemplo interesante, la película Vaiana. A lo mejor no lo sabes, pero tanto el título como el nombre de la protagonista en inglés es Moana.  Y te preguntarás, ¿por qué lo han cambiado? Pues, porque en España y otros países europeos una empresa de perfumería tiene registrada una marca que se llama “Moana”. Además, en Italia, este nombre tiene otra connotación: Moana Pozzi fue una actriz de cine para adultos muy popular en los años 90. Por lo tanto, también en la versión italiana de la película (que se titula Oceania, haciendo referencia al lugar donde se desarrolla la historia) la protagonista se llama Vaiana.

Así que la próxima vez que no te guste el título de una película traducida, ¡piensa que la decisión no se ha tomado a la ligera!

 

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